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"La música como actividad para el desarrollo en
el ser humano (ya no como arte) es tan necesaria como cualquier
otra que nuestra sociedad tenga ya asumida para tal fin (deporte,
idiomas, etc..).
No
hace falta que vaya dirigida o encaminada hacia una vida profesional,
como músico. Muchas de las capacidades que crea en el niño
a temprana edad son, no solo válidas, sino, en la mayoría
de las veces, necesarias para una formación completa como
persona, y ayudan en gran manera para el aprendizaje de cualquier
otro campo fuera de la música. Por esto la implicación
del profesor tiene que trascender al mero hecho musical, pues no
nos olvidemos que la enseñanza musical engloba, atiende y
potencia estas diversas capacidades (abstracción, psicomotricidad,
independencia fisiológica, estética, emotiva, de autocontrol,
memorística, de reflejos, de juego...), capacidades todas
ellas fundamentales para una formación global del "Ser
Humano".
En esto subyace que la enseñanza musical, cuando no va dirigida
a ser un profesional de la música, sobre todo en edades tempranas,
tiene que tener, tanto por parte del profesor como del alumno, una
implicación igual que si va dirigida hacia la profesionalidad,
pues a priori no se sabe si sus facultades podrán ir encaminadas
hacia el campo musical. Aunque la implicación del alumno
(niño) es de una manera inconsciente, intuitiva, la del profesor
tiene que ser muy consciente pues el trabajo que tiene que hacer
con el niño es crearle aquellas capacidades y potenciar y
sacarle a flote sus facultades y talentos.
En lo referente a la enseñanza para musical para adultos,
además de abrirle un mundo nuevo de conocimientos, potencia
aunque a menor escala las mismas capacidades, y puede servir en
gran medida como una terapia de relajación y de evasión
del mundo a veces hostil que nos rodea. El adulto tiene que ser
consciente de sus limitaciones y disfrutar con los niveles que vaya
alcanzando, teniendo en cuenta que en el plano teórico-intelectual
puede llegar en menos tiempo que el niño a adquirir conocimientos
mas avanzados.
“Maese Pedro” después de treinta años
de experiencia en la pedagogía musical, y analizando el panorama
actual de la enseñanza de la música, apuesta desde
ahora por atender una demanda que los conservatorios por su lógica
infraestructura encaminada a titulaciones profesionales no pueden
atender."

CONCLUSIONES. SEÑAS DE IDENTIDAD Y FINALIDADES
DEL CENTRO
En todo lo expuesto anteriormente estarían definidas las
señas de identidad del Centro, así como sus finalidades
y propósitos.
Centro privado para la enseñanza de la música.
Se impartirá enseñanza no reglada y otras enseñanzas
musicales alternativas, integrado por un cuerpo de profesores y
alumnos.
Se tenderá a sentar unas bases en el aprendizaje, para que
el alumno pueda tener la libertad en cualquier momento de elegir,
si llega el caso, el ser profesional.
Se tenderá hacia una metodología activa y creativa,
promoviendo la práctica musical en grupo como uno de los
principales contenidos para la educación musical.
Se valorará siempre en un primer lugar una enseñanza
personalizada.
Se fomentará la educación musical, no sólo
para la formación profesional musical, sino como una necesidad
formativa necesaria para despertar las capacidades humanas tanto
para niños como para adultos.
Se procurará en todo momento establecer un clima y entorno
idóneo y adecuado para el buen desarrollo del aprendizaje
del alumno.
Se orientará la enseñanza musical al acercamiento
del alumno a la música contemporánea.
Se logrará que al final de un periodo educativo de la enseñanza
elemental que el alumno esté totalmente preparado para acceder
a cualquier conservatorio en el grado medio.
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